Los hijos en la matriz del destino

Respuesta corta: en la matriz no hay un número del embarazo. En la figura hay ocho vértices y un centro, y los nueve salen de la misma fecha de nacimiento: no queda ni un punto libre para una persona que todavía no ha nacido. Ninguna posición indica si alguien tendrá hijos, cuántos ni cuándo.

Por qué ese número no existe

La matriz se construye con la fecha de nacimiento de una persona. En sus fórmulas no hay ninguna magnitud ligada a la salud, la concepción o los plazos: trabaja con arcanos, que son temas de significado y no hechos médicos.

Las webs que anuncian un número del embarazo señalan un punto que ya tiene su sitio y su fórmula en el dibujo - casi siempre uno del cuadrado del linaje - y le cuelgan un sentido que el cálculo no le da. En la metodología está cada punto de la figura con su fórmula al lado.

Por qué no respondemos otra cosa

Esta pregunta casi siempre se hace con angustia. Decirle a una mujer que su cifra indica que no tendrá hijos es presentar una invención como una sentencia justo cuando ya lo está pasando mal. No lo hacemos, aunque esa respuesta atrajera más visitas.

La salud y la concepción son asuntos médicos: ningún punto de la figura es un dato clínico, y esas preguntas se llevan a un médico.

Qué muestra la matriz en su lugar

El cuadrado del linaje: cuatro puntos en las diagonales de la figura, cada uno salido de dos esquinas vecinas - reducir(día + mes), reducir(mes + año), reducir(año + karma), reducir(karma + día). La diagonal de arriba a la izquierda con la de abajo a la derecha forma la línea paterna; la otra diagonal, la materna. Se leen como temas que llegan por cada rama.

La matriz de un hijo es otra figura completa, con sus ocho vértices y su centro, y necesita su propia fecha de nacimiento: existe cuando el hijo ya ha nacido. El dibujo se lee igual; lo que cambia es el tono con que se le cuenta a la madre o al padre: fortalezas, inclinaciones, cómo acompañar. No es un diagnóstico ni un calendario.

Qué hay en esa zona del dibujo

Cuando alguien busca a los hijos en la figura, casi siempre señala la parte de abajo del octágono, donde están los cuatro puntos del cuadrado familiar. Vale la pena mirar qué hay ahí de verdad.

Esos cuatro puntos se obtienen de las mismas cuatro esquinas, tomadas de a dos en diagonal. Dos de ellos se leen como la línea paterna y dos como la línea materna, y describen lo que viene de la familia hacia la persona: rasgos, temas repetidos, apoyos. La flecha apunta hacia el que consulta, no hacia adelante.

Por eso ahí no hay un punto de hijos aunque la zona se llame familiar. La figura no tiene un lugar reservado para personas que todavía no nacieron, y ninguna de las nueve posiciones cambia con el tiempo: se calculan una vez, a partir de una fecha que ya ocurrió.

Qué hacer con esto

Si el hijo ya está, su fecha se puede leer en la aplicación, donde tiene su propia sección. Si la pregunta mira al futuro, la figura no llega hasta ahí: guarda números de una fecha que ya ocurrió, y ninguna otra figura de números llega más lejos.

Una lectura con la voz de Luna

La figura es la misma para todos: los mismos puntos en los mismos sitios. Lo que dibuja tu fecha en concreto te lo cuenta Luna en la aplicación, en palabras sencillas.

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